martes, 30 de julio de 2013

TRATAMIENTO PARA LA ARTRITIS

Los medicamentos o fármacos para la artritis tienen diferentes propósitos dependiendo del tipo de artritis que tenga. Estos propósitos incluyen:
  • Aliviar el dolor
  • Reducir la inflamación o la hinchazón
  • Hacer más lento el proceso de la enfermedad en la artritis o en otros tipos de artritis inflamatoria
  • Reducir los niveles de ácido úrico y prevenir los ataques de gota
  • Hacer más lenta la pérdida ósea o promover la formación ósea en la osteoporosis o en la enfermedad de Paget
  • Reducir la actividad del sistema inmunológico del cuerpo cuando daña las articulaciones u órganos en ciertos tipos de artritis
  • Su médico decidirá cuáles son los mejores medicamentos para usted teniendo en cuenta:
    • Su edad y salud general
    • La experiencia del médico con el medicamento
    • Otros medicamentos que esté tomando
    • Lo que usted necesita en cuanto a la acción del fármaco
  • El tipo de artritis que presenta
  • La gravedad del tipo de artritis o enfermedad relacionada que usted tiene
  • Debe conocer el nombre, propósito, cómo y cuándo tomar cada medicamento que le hayan recetado.
  • Ningún medicamento hace efecto de la misma manera para todos. Algunos medicamentos tardan varios días en hacer efecto. Otros, varios meses. Verifique con su médico si el medicamento parece no estar haciendo efecto.
  • Algunos medicamentos pueden causar efectos colaterales. Si nota algún cambio inusual o indeseable comuníqueselo a su médico.

martes, 9 de julio de 2013

MANIFESTACIONES CLÍNICAS DE LA ARTRITIS

Esta enfermedad generalmente comienza afectando varias articulaciones simultáneamente, las más frecuentes son las de las manos, los pies, y las rodillas, con una evolución lenta y progresiva.


Clínicamente se manifiesta con dolor, hinchazón y disminución de la movilidad articular. El dolor pude ir desde una simple molestia hasta un dolor de gran intensidad. La hinchazón se produce como consecuencia de la inflamación de los tejidos adyacentes a las articulaciones y por la presencia de líquido dentro de las mismas. La movilidad está disminuida por el dolor y la tensión dentro de la articulación.


Una característica importante es la rigidez articular al despertarse por las mañanas, que puede durar más de una hora.
Las muñecas se ven afectadas con mayor frecuencia, como así también la articulación de la base de los dedos y las rodillas; le siguen en frecuencia los tobillos, los hombros, los codos, las caderas y la mandíbula.


Las deformaciones de las articulaciones afectadas, son complicaciones frecuentes, como consecuencia de la destrucción de los cartílagos y huesos que las constituyen.
La columna vertebral correspondiente al cuello es el único segmento de la misma que resulta dañado por esta patología.


La artritis reumatoide es una enfermedad que afecta predominantemente las articulaciones, pero en cualquier momento pueden aparecer manifestaciones extrarticulares, tales como fatiga, pérdida del apetito, nódulos reumatoides. Estos últimos se localizan en el tejido subcutáneo, dedos, rodillas, codos, zonas de roce de los tobillos, dorso del pie y tendones.
De consistencia firme e indoloros, los más voluminosos pueden tener varios centímetros de diámetro.


A nivel pulmonar puede producir un proceso inflamatorio y obstrucción de los bronquios.
Los músculos también pueden afectarse pudiendo llevar a la atrofia muscular.

miércoles, 3 de julio de 2013

la artritis

LA ARTRITIS

Es una enfermedad en la que se inflaman las articulaciones produciéndose dolor, deformidad y dificultad para el movimiento, aunque también puede afectar otras partes del organismo. Es una enfermedad crónica, con una baja Frecuencia de curación espontánea, aunque con un tratamiento adecuado se consigue un buen control de la enfermedad en la mayoría de los casos.

Las molestias y limitaciones que ocasiona la artritis reumatoide varían mucho de un enfermo a otro, de modo que no hay dos enfermos iguales. La artritis reumatoide es una de las más de 100 enfermedades reumáticas existentes, con un pronóstico y un tratamiento específicos, por lo que el diagnóstico ha de ser preciso (generalmente realizado o confirmado por un reumatólogo.

La artritis reumatoide es frecuente, ya que en nuestro entorno la padece una de cada 200 personas (200.000 afectados en España). Es más frecuente en mujeres, pero también afecta a varones. No es una enfermedad propia de la edad avanzada y aunque puede aparecer en ancianos, se presenta con mayor frecuencia entre los 45 y los 55 años. Asimismo, una forma muy similar de artritis puede afectar a los niños.

LA ARTRITIS REUMATOIDE EN LAS ARTICULACIONES 
Las articulaciones son las estructuras que unen huesos y permiten la movilidad del cuerpo humano. 

Las porciones finales de los huesos tienen unas superficies lisas que son los cartílagos, que permiten un rozamiento suave entre dichos huesos (figura 1). 
Con el fin de nutrir y proteger estas terminaciones óseas recubiertas de cartílago, las articulaciones disponen de una membrana (la membrana sinovial) que las recubre en su interior uniendo un hueso con el otro. 

La artritis reumatoide es una enfermedad en la que se produce la inflamación de la membrana sinovial de múltiples articulaciones. Esta inflamación va a ser la responsable del dolor, de la hinchazón y de la sensación de rigidez que se puede notar por las mañanas. Algunas articulaciones se afectan más que otras, y hay algunas que casi nunca se alteran.

La persistencia de la inflamación de la membrana sinovial, condiciona que el lugar del hueso en el que se fija la membrana sinovial se dañe dando lugar a pequeñas muescas (erosiones) (figura 3). Además, la inflamación mantenida de una articulación hace que el cartílago, que permite el rozamiento suave entre los
huesos, adelgace y desaparezca. 

Con el tratamiento se puede conseguir que la inflamación de la membrana sinovialse controle, pero el daño ya producido en el hueso y en los cartílagos esirreparable. La sobrecarga de las articulaciones inflamadas contribuye a acelerar la destrucción. Para que el daño irreparable sea el menor posible, esimprescindible que el médico conozca la realidad diaria del enfermo, y que el paciente colabore en el tratamiento siguiendo las medidas que se especificarán más adelante